Allí
estaba, sentado en su mesita de noche como solía hacerlo desde que llego a este
hogar para ancianos. Abelardo Ramírez se llamaba y con su bigote gris era el
anciano más solitario del hogar. Solía despertarse a las 5:00am y acostarse a
las 3:00am durante el día se tomaba algunas siestas que no excedían de la hora.
Pero allí estaba sentado escribiendo en su cuaderno, era escritor y había
ganado un premio muy importante, pero al no tener familia lo tuvieron que
internar obligatoriamente en el Hogar “Mi amado viejo” un lugar raquítico de facciones
antiguas, que albergaba 43 habitaciones con sus respectivos baños, contaba con
una sala común, cocina, patio y algunas otras facilidades. Mi amado viejo había
sido un hospital antes de pasar a la administración que lo convirtió en el
hogar. Se rumoreaba que por los pasillos se podían ver enfermeras, personas en
sillas de ruedas y del mas que se hablaba era de mí. El niño de 8 años, vestido
de azul que visitaba y jugaba con los ancianos que estaban próximos a morir. Yo
no tenía culpa, era mi misión según la muerte. Ir a divertir a los viejos antes
de que ella se los llevara. Abelardo no era mi víctima, pero yo sabía que él
quería morir. Allí estaba sentado garabateando en esas hojas. Un día me le
acerque, pero él no se percató. Pude leer algunos recuerdos, ese día había
escrito de lo triste que era vivir solo, de lo frustrante de saber que ya no
era joven y de lo cobarde que fue cuando a sus 30 años tuvo la oportunidad de
morir pero la dejo pasar por alto. Yo en cambio hubiera querido vivir más,
poder besar a mi vecina, jugar más con mis amigos, ir al lago a bañarme
desnudo, graduarme y ser abogado igual que pai’. En cambio tuve que sufrir una
pulmonía y venir a vivir a este lado siendo un médium para la felicidad. Esa
noche tenía que visitar a Milagros y jugar con ella, era la siguiente en la
lista. Deje a Abelardo y me retire a jugar. A la mañana siguiente encontraron a
Milagros tiesa y a Abelardo con una soga al cuello; en su cuarto. Yo lo ayude
hacer el nudo. Ahora caminamos juntos por el hogar. Él arrastrando sus zapatos
y yo dando saltitos.
lunes, 29 de junio de 2015
lunes, 22 de junio de 2015
Diario de un chico escrito por un desconocido; Amigos
Algunos de ustedes pensaran que soy un
muchacho solitario y con problemas mentales, pero no es así. Soy muy sociable
cunado logro conseguir mi estabilidad emocional. Hoy decidí hablarle de mis
amigos o las personas que me rodean.
Prof.
Santiago Echevarría es un profesor de la
facultad y un gran amigo mío. Tiene algunos 40 años. Usa boinas y tiene una
barba un tanto descuidada. Lo conocí el primer día de clases, cuando por equivocación
entré a un salón y éste estaba solo, tratando de arreglar un monitor. Luego
resulto ser mi profesor de Química. Usa lentes y tengo entendido que tiene tres
hijos y está casado. Es el típico profesor que se hace amigo de los alumnos.
Awilda
Monser es una señora de 70 años con muchas
arrugas en su cara y un pelo castaño que el tiempo no ha sabido blanquear. Acostumbra
usar trajes muy lindos y tacos, lleva un bolso negro y camina como todo una
dama de clase alta. A ella la conocí en la plaza donde suelo tirar fotos. Un día
le pregunte si podía posar para mí y ella con mucho gusto lo hizo. Su historia
es muy peculiar. Para sus años de joven era bailarina de ballet y actriz; no
reconocida. Enviudo cuando tenía 30 años, su esposo no sobrevivió a la guerra.
Nunca más se volvió a casar. Tuvo un hijo llamado Miguel, igual que su padre. Miguel creció y ahora vive a
tres días de la ciudad y no acostumbra visitarla. Yo he ido a la casa de Awilda
a tomar el té, siempre salgo con unas fotos espectaculares. Un día Awilda se
puso sus zapatillas de Ballet y bailo para mi mientras le hacia una sesión fotográfica.
Mi trabajo llego a estar en una exposición y las llame “Danzando en el tiempo”.
Madamme
Gurty es mi vecina. Trabaja con espíritus y ve
cosas en su bola de cristal. Cosas que no se pueden ver fácilmente. Al ser mi
vecina me topo con ella muchas veces, siempre la veo con su estilo gitanesco y
me gusta tenerla de vecina, me hace sentir la persona más excéntrica del mundo.
Tiene el pelo rubio, es blanca con los ojos marrones y me cuenta que adquirió
los poderes cuando a la edad de 13 años su familia tuvo un accidente de tránsito
y ella fue la única sobreviviente. Me dice que estuvo a punto de morir y que se
topó con una silueta oscura que le dijo que ella vivirá y su misión sería ser
vidente, desde ese momento la acompaña un espíritu que ella llama Andrea. Gurty
hace algunas sesiones grupales y yo he asistido. Es increíble ver como las energías
se hacen presente. El piso de ella siempre está oliendo a incienso y tiene un
perro que parece más un gato que lo que se supone que sea. Yo fui un día a que
me leyera el futuro y lo que me dijo me dejo perplejo. Sus palabras fueron “Una
vida corta tendrás y otra larga habrá. Ésta vida la tendrás, pero cuídala
porque podrá ser corta si no la sabes manejar.” Confieso que me asusté mucho,
pero Gur, como suelo llamarla, me dijo que a veces Andrea le gustaba gastar
bromas. Aun así me dijo muchas cosas que no pude comprender. También me leyó las
cartas, pero no las entendí. Ahora mismo Madamme tiene una sección pero no pude
asistir.
Adalberto
Marret y Flor Muskit es una pareja de
ancianos de 84 años cada uno y que frecuentan un parque. Al igual que Awilda
los conocí por unas fotos que les hice. Me contaron que se conocieron cuando
eran niños y que estuvieron enamorados, pero Adalberto se mudó y no volvió a
saber de Flor. Cuando entraron a la universidad se vieron y cada uno se conoció,
se hicieron amigos olvidando su romance de niño, luego se graduaron y perdieron
contacto nuevamente, hasta que años más tarde un gran amigo de Adalberto lo
invito a su boda. Se casaba Flor con el amigo de Adalberto. Adalberto ya estaba
casado y su esposa se hizo amiga de Flor. Un día Adalberto llego a su casa y se
topó con que su esposa le era infiel con el esposo de Flor. Flor y éste se
divorciaron respectivamente de sus parejas y emprendieron una vida junta. Me
encantaba escuchar esta historia. Tuvieron 2 hijos y ahora tienen 10 nietos. Lo
más que me gusta de ellos es que con tan solo mirarse fijamente a los ojos los
dos esbozan una sonrisa de enamorados. Ellos acostumbran invitarme a sus
fiestas familiares. Me consideran un nieto más.
Ya conocen a Hugo. El gran Hugo se ha convertido en uno de mis amigos más cercanos,
es con quien últimamente he compartido. Hemos salido par de veces a partidos de
Futbol, lo más gracioso es que vamos a dos equipos diferentes y siempre estamos
en controversia. Al vivir cerca pues es frecuente toparnos. Hay días que salimos
a discotecas y otras que nos sentamos en un parque a fumar y hablar de lo
miertera que es la vida. Yo le he contado sobre mi niñez en la isla y él me
cuenta sobre la suya en la ciudad. Su madre era abogada y su padre maestro, Viven
en un campo porque ya se retiraron de sus trabajos, pero a Hugo no le faltaba
nada. Teníamos cosas semejantes.
Arlan,
Mirna, Carolina, Nicol, Diana, Felipe, Esteban y Mitsa
son mis compinches de universidad. Todos tenemos 23 y hemos tomado muchas
clases juntos. Arlan será maestro de Ingles, Mirna dentro de un año entrará a
la escuela de derecho, Carolina pronto será periodista, Nicol será Química y su
novia Diana estudia para ser cirujana, ésta ya está en la escuela de medicina.
Por su parte Felipe estudia comunicaciones y Esteban, su novio, estudia
Literatura. Mitsa es la más callada de todos y se la pasa estudiando, ella
aspira ser Bióloga y es de las mejores que conozco, le fascina la botánica y es
una experta en zoología. Arlan es el típico fortachón que cuida su cuerpo y se
pasa casi todo el día en el gimnasio. Mirna tiene el cabello negro y rizo, usa
lentes, es seria cuando la conoces, pero luego que la conoces ves que es el
tipo de persona que te llama para salir y es el alma de la fiesta. Ella es
quien se inventa los juegos, hace el menú para los pasadías y lleva las cervezas
o en todo caso el vino, es quien coordina todo. Ella y Hugo están enamoriscados,
han salido par de veces y cada uno me dice que se atraen cada vez más. Carolina
es la más graciosa de todas, tiene el pelo rubio, tiene rastas, ojos verdes, es
ambientalista y feminista, siempre está protestando y cuando se enoja me da
mucha risa, está en el consejo de la universidad, le gusta el teatro y es quien
coordina las salidas a los conciertos, obras de teatros y eventos artísticos.
Por ser periodista consigue los boletos a bajo costo y muchas veces “VIP”. Nicol
es bailarina de ballet profesional, pertenece a uno de los cuerpos de baile más
importantes de la ciudad “Bontiu Clasicc” tiene unas piernas largas igual que
sus brazos, casi siempre lleva el pelo amarrado en una cola de caballo. Diana
es un poco más seria, pero le encanta viajar y usar trajes, nunca la he visto
en mahonés. Ha conquistado a muchos hombres. Cuando salimos a alguna discoteca
juntos. A Diana le encanta cautivar miradas de los hombres, pero luego se lleva
a Nicol a bailar a la pista y todos los hombres se vuelven aún más locos cuando
besa a ésta. Para nosotros es un juego y siempre salen con 4 o 5 número de teléfonos.
Felipe usa lentes, tiene un poco de barba y pelo corto, es apuesto y siempre le
gusta salir bien vestido, cuando alguno de nosotros va a salir le pide consejos
de vestimenta a éste. Esteban es un poco callado, siempre anda riéndose y le
gusta tomar mucho al igual que fumar. Es escritor también y con apenas 23 años
tiene 3 libros que han sido un éxito, es el más famoso de todos. Mitsa es la
que nos ayuda en nuestras clases, es la más tranquila de todos. Le gusta fumar
y el cine, siempre que vamos al parque hacer “picnics” se pasa nombrando las
plantas que nos encontramos por el camino y le gusta mucho la fotografía. Ella es
mi modelo oficial, es quien posa para mí y hasta desnudos se ha dejado hacer de
mí.
Tengo más amigos, pero estos son con los
mas que actualmente socializo.
¡Hasta la próxima mis amigos lectores!
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lunes, 15 de junio de 2015
Diario de un chico escrito por un desconocido; papá
Amanecí
entres sábanas blancas con el olor de Mercedes, era temprano aun el sol no daba
los primeros avisos, así que abrí la ducha y me di un baño exquisito y pedí el
desayuno. El mismo consistía de frutas: kiwi, piña, fresa, vayas silvestres y
otra fruta que nunca había saboreado ni visto, pero eran exquisita. Estas eran algo
jugoso, con un sabor dulce y agrio. Luego del desayuno mi reloj marcaba las
seis de la mañana y solo pensaba en esa persona. En esa persona que hacía meses
no veía y que aun sentía que mi corazón se apagaba por esperar saber si estaba
bien o no. Llego un momento en que me dije que era hora de comenzar el día y así
lo hice. Salí del hotel y me encamine, con la misma ropa, a la universidad. No
me importaba lo que dijeran. Al fin y acabo no era la primera vez que lo hacía
y tampoco soy una persona a la cual, otras personas miran mucho. Lo más
probable era que pasaría por desapercibido y el problema estaba resuelto. Algunos
amigos me habían escrito para reunirnos luego, pero no quería.
Me
tocaba el taller de fotografía en blanco y negro, entregue las fotos y entre al
laboratorio a revelar las que me faltaban. Unas fotos de Mercedes tomando café
y otras bebiendo vino. Salí de la clase y fui directo a la que le seguía. Era
francés y la profesora era linda, por eso asistía. Nos habíamos intercambiado
números, pero aun no había pasado nada. Carla, la profesora, media algunos 5.6’
estatura promedio en mi país, era delgada tenía una cintura marcada, sus senos
eran pequeños, una nariz puntiaguda sobresalía en su cara y le quitaba la esencia
a sus ojos marrones claros, tenía unos labios finos y unas cejas abundantes. Si
te acercabas podías ver que tenía un poco de vello en la cara, pero era muy
fino y claro. No te percatabas hasta que estabas cerca. Su francés era
exquisito a pesar de que no era francesa sino italiana. Un lunar decoraba su
chiva y me tentaba. Trataba de despejar mi mente y así lo logre, pase mi día
como quería pasarlo, desapercibido.
Me encamine a mi piso, tome el metro y llegue
a la estación que quedaba cerca de mi apartamento (3 minutos caminando) llegue
al edificio donde vivía, un edificio de diez pisos color crema y yo vivía en el
décimo piso. Lo bueno es que era un poco moderno y tenía un ascensor, lento,
pero tenía. Busque la correspondencia y encontré una carta de mi madre,
solíamos escribirnos por carta. Casi nunca podíamos hablar por celular, por la
diferencia de hora. Entre a mi piso y respire profundo, otro día que al fin sobrevivía
en el exterior. Me acosté y aunque mi cama no era tan cómoda como la del Hotel,
tenía mi olor y eso me hacía sentir bien. Un martes de estar en mi casa.
Eran
las cinco de la tarde y aun el sol no se ocultaba. Acostado, leí la carta de
mamá en la cual me decía que todo estaba bien, me ponía al tanto de la
condición de mis dos abuelos, de la situación de mi familia y de ella en lo
personal. Extrañaba algo a mis abuelos, pero éstos sufrían de Alzheimer, los
dos, así que ninguno sabía quién era en sí. Mami por su parte siempre estaba en
el hospital y pasaba muy poco tiempo conmigo.
Mi
papá en cambio es quien casi siempre está pendiente de mí. A él lo extraño
mucho, mis padres viven juntos, pero cada quien se ha dividido y hasta duermen
en cuartos diferentes, pero siempre me ha querido. Es el jefe de los ingenieros
mecánicos y también es el vice-presidente de una farmacéutica. Ha estado pendiente de mí. De él he copiado
muchas de mis actitudes. Siempre me ha contado como fue el único de su familia
que desafío a su padre y estudio lo que quería. Su padre, mi abuelo, era
abogado y quería que su único hijo fuera abogado. En cambio, mi padre me
cuenta, que él quería que sus hermanas, mis tías, fueran enfermera, maestra y un
ama de casa respectivamente, pero todo cambio. Mi papá se hizo ingeniero y mis tías;
Abogada, Doctora y la menor siguió los pasos de mi papá y se hizo ingeniera,
pero civil. Mi papá fue a todas mis graduaciones y siempre estuvo ahí para atender
mis necesidades, mami por el contrario siempre se dedicó a su trabajo y
abandono mi cuidado. Él era quien me llevaba a la escuela, quien iba a mis
juegos de pelota y quien me llevo a las clases de natación. Es quien paga mis
estudios y además es el único que sabe que no estoy estudiando lo que mami
quiere. Es quien me ha apoyado en cada paso que he dado y siempre me dice
“campeón estoy orgulloso de ti.” Recuerdo que cuando tenía algunos 10 años el
me abrazaba sin razón alguna y me decía “Te Amo” a veces aun lo hace. Mi padre
es mi gran amigo, mi hermano, mi compinche, mi “partner in crime”, en fin es
todo para mí.
¡Les envió
un abrazo!
***Nota del autor.
Muy pocos desconocen la verdad de Gael. Lo que aquí habla de su padre es en parte cierto, pero lo que no dice es que su padre ya no está físicamente con él. Gael es huérfano desde los 15 años, su padre se suicidó por alguna extraña razón. Una perdida familiar nunca se supera por más que pase el tiempo. Pero tampoco sospecha es que su madre lo ha engañado toda su vida diciéndole que Ernesto era su padre. Su verdadero padre aun vive y desconoce de la existencia de Gael.
Muy pocos desconocen la verdad de Gael. Lo que aquí habla de su padre es en parte cierto, pero lo que no dice es que su padre ya no está físicamente con él. Gael es huérfano desde los 15 años, su padre se suicidó por alguna extraña razón. Una perdida familiar nunca se supera por más que pase el tiempo. Pero tampoco sospecha es que su madre lo ha engañado toda su vida diciéndole que Ernesto era su padre. Su verdadero padre aun vive y desconoce de la existencia de Gael.
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