lunes, 21 de septiembre de 2015

Sofía La De Las Botas Azules

    Sofía sabía quién era aquel niño de tez verde y ojos violetas, era su sobrino el que yacía en aquella cuna de hojas fluorescentes. El niño se entretenía con un juguete algo extraño era un tiovivo flotante, lleno de animalillos y de colores vivos. Los ojos de Sofía no creían lo que veían, se supone que su sobrino no se encontrara allí, sino en Inglaterra donde se encontraba la hermana de esta. El tiovivo desapareció y aquellos ojos violetas se fijaron en los de Sofía; el niño la reconoció y balbuceo. Alzo los bracitos para que su tía lo cargara y así lo hizo esta. Cuando tuvo al niño en sus brazos, las hojas que salían del niño se extinguieron y tomo la forma de un bebe humano.
-Tenemos que buscarte un camuflajeador.- Mirando sus botas y volviendo la vista hacia su sobrino.
    Ya la luz del sol se comenzaba a colar por el callejón, los primeros automóviles comenzaban a circundar las calles y las personas comenzaban a desperezarse de sus sueños profundos. Sofía no podía salir con el niño por la calle, pues los Zhuzh andaban siempre pendiente de los pasos de la especie de Sofía. Los Zhuzh trabajaban para el gobierno y también usaban camuflajeador, para asemejarse a la especie humana, algunos tenían cargos importantes en la ciudad. Sin camuflajeador eran una especie de humano baboso, con cuatro piernas, tres brazos, con ojos de moscas y una nariz diminuta. No tenían orejas, sino dos orificios que hacían de estas y respiraban por sus costillas. No eran nada de atractivos, tampoco muy inteligente, pero el gobierno los usaba para que desaparecieran a la especie de Sofía. De la nada todo se alumbro a las espaldas de ella, en la entrada del callejón, los Zhuzh la habían encontrado y si no se libraba de ellos, podría poner en riesgo la vida de su sobrino. A ella lo más probable la matarían y a su sobrino lo usarían como conejillo de indias. El niño comenzó a llorar fuertemente y  Sofía lo apretó en su pecho, no tenía escapatoria, tenía que pensar en un plan antes que los atraparan. Fue dando pasos hacia atrás hasta que choco con una pared; el callejón no tenía salida e iban por ella. De un momento a otro los policías, se abalanzaron sobre ella. Una puerta se abrió de la nada y un chico la llamo desde allí, Sofía espero el tiempo indicado para abalanzarse hacia la puerta; lo hizo. La puerta se cerró tras ella y escucho los golpes de las criaturas.
    Todo estaba bien, o eso era lo que se pensaba. Dentro del alojamiento un portar se abrió y los tres, el niño, Sofía y el chico que los ayudo se lanzaron por él. Sofía confiaba en el chico, pues ya lo conocía de antes, pero lo que no sabía era que su hermana había fallecido y por eso el niño había llegado a aquel callejón, su tía era la única salvación y más ahora que ellos abandonaban este mundo, porque pronto llegaba a su fin.
    Llegaron a un bosque y el portal se cerró tras ellos. Ya Sofía no necesitaba sus botas; se las quito. Poco a poco sufrió la transformación, su cuerpo era verde y sus ojos violetas; iguales a los de su sobrino. Su cabello era marrón y de sus talones salía una espuela, unas pequeñas alas afloraban de sus costillas y una especie de lunares marones afloraban sus pómulos; era hermosa. En aquella región del bosque todas aquellas criaturas escapaban en capsulas. Ellos llegaron con la misión de salvar al mundo, pero fracasaron, ahora escapaban con algunos humanos que si estaban dispuestos a recibir ayuda y a poblar un planeta igual que el nuestro. Yo era uno de esos humanos que me encaminaba a una nueva vida

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Sofía La De Las Botas Azules

     La ciudad se empapaba con el roció de la mañana, los semáforos danzaban al son de la brisa que brotaba de las calles aledañas e iban acrecentándose aquella fría mañana de diciembre. En alguna acera de aquella ciudad Sofía andaba a saltitos y sostenía, en su mano izquierda, un paraguas azul. Aquella niña aparentaba una inocencia juvenil y fresca, pero nadie sospechaba que tenía 33 años, solo quien la conocía sabía ese dato. Siempre llevaba puestas unas botas azules, paseaba por la ciudad buscando objetos extraños. Quien la observaba no sospechaba que Sofía era de esas personas que buscaban en los escombros, los que se hacían llamar “Busca Tesoros”. Aquella mañana no había ningún turista por la acera que desease tirarse una foto u observarla extrañado, como solían hacer. Los gatos callejeros indagaban en la basura, en búsqueda de su último bocado de comida y los cachorros  entonaban una cacofonía anunciando la mañana y jugando a ser gallos mañaneros.

    Emprendió el paso a un callejón cercano y allí hurgando entre la vida de las personas encontró un paño ensangrentado envolviendo una carta y una llave, la nota tenia inscrito algunos garabatos que alcanzaban puramente a ser letras, pero la luz del callejón no ayudaba mucho. Ella enrollo el paño y lo introdujo en su chaqueta. Buscó un rato entre la basura y no pudo más que hallar algunas cosas de costumbre, batidoras dañadas, relojes en desuso, papeles de cuentas vencidas, cubiertos mohosos y cosas de costumbre. Se dispuso a salir del estrecho, cuando un sonido le llego a sus espaldas. Se volteo y aguzo la audición, para descubrir que el sonido era causado por algo detrás de un zafacón; lo que llamo su atención fue el llanto de un bebe...


domingo, 13 de septiembre de 2015

Nominación a los Best Blogs

 Hola a todos mis lectores mi gran amiga Su del blog Beatlezubooks.blogspot.com me nomino asi que aquí está la entrada.

Las reglas son:

1. Nombrar y agradecer al blog que te nominó.
2. Contar 11 cosas sobre ti.
3. Responder a las preguntas y formular unas nuevas.
4. Nominar blogs.


  • 11 Cosas sobre mi, dos son  mentira, adivinan? :
  1. Desde pequeño tengo un gusto por la lectura.
  2. Cuando niño soñaba con ser arqueólogo y descubrir un dinosaurio que se llamara Gaboverosiptor
  3. Tengo una cicatriz en la rodilla. 
  4. Intente aprender a tocar la guitarra pero fue un intento fallido. 
  5. Me gustaría aprender varios idiomas, excepto Ingles y Mandarín.
  6. Me gusta la fotografía, el cine, la naturaleza. 
  7. Mi día perfecto es estar en mi cuarto un día lluviosos en pijama, tomando café y con un buen libro. 
  8. Quiero ser escritor.
  9. Soy Tourguide
  10. Tengo un tatuaje.
  11. La ultima y no menos importante es: Siento un deseo inmenso por leer, tener libros, tomar café y estar rodeado de la naturaleza. 
  • Preguntas por contestar:

   1- Te avergüenzas de lo que lees?

      - Para nada, inclusive me siento orgulloso de lo que leo.

 2-Fantasía o contemporáneo? Porque?
    
      -No tengo clasificación especifica, los dos tienen sus pros y contras. y porque no puede v                                                 ser un contemporáneo de fantasía. :D

 3-Descubriste alguna canción que la relaciones con un libro que ya leíste.

     - No, aun no descubro alguna canción.

 4-¿Que libro te introdujo en la lectura?
     
    -"Harry Potter: Las Reliquias De La Muerte" todo fue por una feria del libro que estuvo en mi escuela en el          2008 y lo compre a escondidas de mi madre con unos ahorros que tenía. 

 5- ¿Cual es tu genero favorito?

  - TODOS. Desde teatro, Novelas Negras, Ficción, Contemporáneo, Clásicos, QUEER...

 6- ¿Que tipo de características te gustan en un personaje femenino y   masculino?
      
    - Hablaré de los dos como una persona. Me gusta que tenga un perfil psicológico medio perturbado, que                 tenga sus demonios y sepa luchar contra ellos. Poder observarlo lo mas natural posible, que no este "puja'o".         Sea Inteligente, contradictorio... Que lo pueda imaginar como parte de la sociedad. 

7-Nombre del libro que amas como un tesoro invaluable.
  - Ninguno de mis libros es más sobrevalorado que el otro y si algún día llegara uno, seria uno propio.

8-Un libro que jamas leerías.¿Porque?

  - Aún no llega ese libro.

9-¿Tienes algún libro firmado? 
    
  - Tengo dos libros firmados. Uno es de ensayos y otro es una novela de  un profesor que tenía. 

1o- ¿Algún libro que te haya dado miedo?
   
- Todos me dan ese sentimiento, porque me introduzco en su mundo.  

11- Unas característica que te diferencia de los demás lectores.
   
- Ninguna. A mi pensar todos los lectores son únicos, la imaginación no tiene limite y cada cual interpreta la literatura a su manera.

     Mis Amigos blogueros nominados son:
  • Mariana cafeyliteraturasiempre.blogspot.com
  • Soff Liofmydr.blogspot.com
  • Mamen cazadoresdelibros-libros.blogspot.com

   Las preguntas y las reglas son las mismas ...

lunes, 7 de septiembre de 2015

Ducha Fría

    Todo carecía de sentido aquella mañana que abrió la puerta del apartamento. Un olor intenso a humedad le abofeteo y se le introdujo en los poros, aquellas paredes azules carecían del brillo que años atrás las adornaba, las paredes blancas de la cocina tenían un color naranja podrido y los enseres eléctricos carecían de toda electricidad y era un ecosistema lleno de cucarachas. La radio soltaba bocanadas de melodías poco escuchadas y entrecortadas por la interferencia del tren que comenzaba su paso por las vías. Todo el edificio se hamaqueaba estrepitosamente y se acumulaban los chirridos, del tren, en la piel haciendo suyas tus células. Las influencias del transporte duraban algunos 5 minutos lo cual era suficiente para perturbar la masa muscular. Unas fotografías colocadas en la repisa daban indicios de un tiempo feliz. La mesa de la entrada era decorada por una instantánea de una pareja feliz. No podía percibir muy bien la fotografía e hizo un intento fallido por tomarla. Se agacho a la altura de la mesa y haciendo un esfuerzo escudriño la mirada para ver a través de la telaraña que adornaba el marco. La imagen reflejaba a una pareja. El de cabellos rubios, labios finos, ojos negros, cejas marcadas, nariz perfilada, hombros anchos, un brazo sujetaba la cámara y otro lo tenía tras el hombro de la chica. Ella, de pelo negro, ojos verdes y mirada penetrante, delicada de facciones, tenía los labios rojos en un gesto como si estuviera tirando un beso y a la misma vez guiñaba un ojo. El por su parte tenía la lengua fuera de los labios en forma de burla; parecían ser felices. Al pasar por el frente de un espejo su reflejo era algo perturbador, aún tenía los ojos verdes penetrantes, pero su cabello carecía de color y sobre su mejilla un hueco lleno de gusanos salían a relucir, el miedo se apodero de ella y un instinto de protección la acogió, corrió hacia el baño para ocultarse sin saber de qué o quién. La puerta del baño en la cual un tiempo fuera blanca estaba astillada y justo al lado un yacía un hacha. El miedo le corrió por las rígidas venas y se le dilataron las pupilas. Un recuerdo le salto frente a la vista y el apartamento volvió a estar como estuvo hace tres meses; cuando era feliz junto a su novio. El hacha había sido usada para destruir la puerta del baño donde ella se ocultase aquella fría noche de noviembre, cuando su novio la quería, por alguna extraña razón, asesinar. Se disipó el recuerdo y ella, ya en el baño, fue hasta el lavabo y lo abrió. El agua que corría a través de la cañería tenía un color verde y volvió a cerrarlo, instantáneamente. Miro al espejo y se tocó la mejilla donde se reflejaba el agujero, pero allí no había nada, solo lo veía. Los sonidos en la puerta no se hicieron esperar; era él que venía a por ella. Un arma de fuego reposaba sobre el tanque del inodoro, pero ella no se percató que esa había sido el arma que le había quitado la vida. Dio algunos pasos hacia atrás tropezando así con la bañera, despejo la cortina de baño y al instante él abría la puerta. Era un espectro harapiento, blancuzco y al cual le faltaba un ojo. Ella no sospechaba que luego que cometiera el acto de asesinarla, él se había suicidado. Se percató que su cuerpo aún se hallaba en la ducha en un estado de descomposición muy avanzada, tenía el agujero de la mejilla y sus ojos, abiertos, reflejaban temor. No pudo más que pensar que todo había sido un sueño. Le dirigió la mirada al espectro que desde la puerta le hacía señas para que lo siguiera, ella lo hizo. Este la llevo hasta el armario donde el cuerpo se encontraba en igual estado de descomposición que el de ella. El espectro agacho la mirada haciendo un gesto de arrepentimiento, ella le beso la mejilla y le sostuvo su mano. No quedaba más que estar juntos en el otro plano y aventurarse en el mundo de los inmortales.

lunes, 31 de agosto de 2015

Diario de un chico escrito por un desconocido; Tragedia inesperada

Anoche fue de esas noches en las cuales das muchas vueltas en la cama y no puedes conciliar el sueño. De esos días en los cuales tienes sueños perturbadores. Una pesadilla me sorprendió justo cuando el reloj marcaba las 4 de la madrugada. Un sudor frío se apoderaba de todo mi cuerpo y una gota bajaba por mi cabello. Volví a buscar el sueño y no lo encontré, decidí salir de la cama y estipular que mi día iba a estar mejor. Sin camisa y en pantalones de dormir, fui a preparar un té. Me senté en el sofá con la taza humeando y encendí el televisor. Una imagen de un túnel raquítico y lleno de grafitis acaparo la pantalla, mientras que en la esquina superior izquierda salía una foto de Amalia. Mi cara quedo perpleja y quede más perplejo al leer el pie de la foto. “ULTIMA HORA: Crimen espeluznante en el túnel Amador Torro”. Tome el mando a distancia y subí el volumen para escuchar la noticia. La mujer ancla de algunos 45 años, vestida de chaqueta, pelo negro recogido en una cola de caballo, lentes, bien maquillada y con la mirada fija a la cámara; decía.
-En otras notas, el equipo acaba de llegar a la escena del crimen de uno de los asesinatos más violentos en los últimos meses. Se trata de una joven de algunos veintitrés  años, de nombre Amalia. Se cree que está relacionado con al asesino en serie llamado Mis. El nombre se le atribuye a que sus víctimas son mujeres que rondan el mismo rango de edad y todas son descuartizadas. En la escena del crimen se encontró el arma homicida, se espera que contengan las huellas dactilares del culpable.- con una sonrisa dulce y como si nada hubiera pasado cambio instantáneamente a otra noticia.- En otras notas el famoso actor…
    Apague el televisor y solo en mi mente pasaba la imagen de Amalia. Tan bella, tan dulce, simpática, su piel delicada, su risa sutil, aquella mirada que me dio en el restaurante. << ¡El abogado!>> exclame para mí. Quién sabe si ese tipazo es el culpable. ¿Qué parte jugaría yo? ¿Estaría bien decirle a la policía o pensarían que solo soy un tipo con celos? El móvil me saco de pensamientos, era Hugo. Acababa de ver las noticias porque tampoco podía dormir. Me llamo para decir que vendría a mi apartamento.
     Estuvimos toda la maña tratando sacar conclusiones. Las noticias acaparaban todos los medios. Todos con versiones distintas, pero lo que si concordaban era como la habían asesinado. Antes de decirles como la encontraron, quisiera decirles que me comunique con la policía anónimamente desde un teléfono público de la acera y les comente que Amalia estaba saliendo con un abogado.
    El cuerpo fue encontrado calcinado y sin ropa. Según las pruebas toxicológicas le habían dado un fuerte alucinógeno y la habían llevado al túnel, algunas personas la vieron salir de una discoteca en la madrugada, pero andaba sola y divagaba. Un vagabundo la vio entrar al túnel, pero esta nunca salió, entrevistaron al señor en las noticias y llorando decía que él no había hecho nada, solo vio como el cuerpo ardía y se comunicó inmediatamente con las autoridades. Salieron imágenes del arresto del abogado y yo esperaba con ansias que el fuera el culpable.  
     Yo no podía hacer nada, no sabía cómo sentirme. Fue alguien especial para mí. Mis amigos vinieron a mi piso a ver cómo me encontraba. Madamme Gurty me visito y me hizo una sesión para que me sintiera mejor. Según Andrea, Amalia se encontraba reacia a aceptar su muerte. Gur me dijo que era cuestión de tiempo el que Amalia aceptara su destino. La familia se comunicó conmigo para ver cómo estaba. Ellos no tenían conocimiento de lo que había pasado y me pidieron disculpas. Ya en estos días los estaré recibiendo por tres días en mi piso, para que hagan los transmites para llevarse las cenizas de Amalia y sepultarlas en su tierra natal.


lunes, 24 de agosto de 2015

Diario de un chico escrito por un desconocido; No hay mal que por bien no venga

     No fue nada por lo que me tuve que preocupar. El auto se detuvo justo a tiempo, el espacio que dividía mis piernas del auto apenas eran algunos centímetros. Mi vida se fue en blanco, divague un rato mientras caía en cuenta que estuve a punto de irme del plano físico. La persona, un hombre de algunos 40 años se bajó del auto y dijo algo que no pude entender. Solo me disculpe y fui directamente al hotel, recogí el regalo de Mercedes y subí a la habitación para darme una ducha con agua tibia. Solo pensaba en lo que había hecho para merecer semejante dolor, otra vez. Primero fue Mónica y ahora Amalia. Salí de la ducha y me vestí, vi el móvil y lo primero que pensé fue que necesitaba distraer mi mente; llamé a Hugo.

-¡Hey!- contesto alegre.- ¿Qué es de ti? ¿Estás bien?

-Hey. ¿Tienes planes para hoy?

-Solo en la noche. ¿Por?

-¿Nos podemos encontrar en el bar que está esquina? Necesito distraerme.- confíe que dijera sí.

-Dame unos minutos y allí estaré, pero ¿Estás bien? – me pregunto en un tono de preocupación.
-Te cuanto allí.- y colgué.

    Tome un taxi para que así el tramo fuera más cómodo y solitario. Llegue a mi piso y al abrir un olor a humedad y basura acumulada, abarrotaba el ambiente. Tire todo lo que traía conmigo, agarré un abrigo y cerré instantáneamente la puerta.

    El bar de la esquina tiene por nombre “La Esquinita” era un lugar muy cómodo donde las cervezas de barril eran la especialidad. Al entrar los aromas de los barriles acaparaban el olfato y los colores rojos con el contraste marrón de la madera tratada, que adornaban las paredes, era exquisito. Al fondo del local una tarima servía como exposición artística local los viernes, los jueves eran de comedia y los miércoles eran de lecturas y poesías. Algunos martes la usaban para exposiciones de artes, los lunes era música instrumental, el domingo siempre venia la misma muchacha a tocar y los sábados venían "DJs". Al fondo se encontraba Hugo con un trago en la mano. Me acerque y este se percató que me acercaba.

-¡Gael! ¿Qué te ha sucedido?- me lo dijo con mucho asombro. En ese momento me percate, que tenía que verme fatal.

    Suspire y le dije- Nada bueno.- pedí una cerveza y comencé por contarle todo a Hugo, desde el momento que tuve mi primera cita con Amalia, hasta el momento que por poco muero atropellado. Hugo no podía creer que aquello me hubiera sucedido y quiso ser solidario conmigo. Me invito par de cervezas y se comunicó con los muchachos, para hacer una fiesta de emergencia y todos aceptaron. La hora coordinada; las 9 de la noche.

    Llegue a mi apartamento y esta vez decidí entrar el monstruo apestoso e ir tras él para cazarlo. Anduve tres horas combatiéndolo Para cuando había terminado, el piso estaba reluciente. Me di un duchazo escuchando música muy animada y me vestí muy cómodo. No hacía tanto frío. Opte por unos pantalones mahonés, una camisa corta color blanca, un abrigo de cuero y unas zapatillas deportivas. Cuando bajaba por las escaleras del edificio me topé con Gurty y sus palabras fueron.
-Todo estará bien.- y siguió subiendo las escaleras.

    Ya sospechaba que Andrea, el espíritu, le había comentado la situación. Salí a la acera y todo estaba muy tranquilo. Solo un par de personas transitaban por la misma y unos cuantos coches llevaban a sus habitantes a algún cóctel de quien sabe quién o qué.

    Tarde 20 minutos en llegar al edificio de Felipe y allí todos me recibieron acogedoramente. Lo más que me sorprendió fue ver a Hugo agarrado de manos con Mirna, andaban muy coquetos los dos y ya sospechaba que había surgido lo que tanto ellos querían; ser novios. El piso de Felipe es amplio, me imagino que debe ser porqué está en la zona cara de la ciudad: las paredes son color blanco y tiene una sala muy amplia, una mesa de cristal adorna el centro y justo debajo una alfombra color charol, para llegar a la sala tienes que bajar un escalón. La cocina es muy amplia y consta con su propia barra, el comedor no es tan grande, pero sobre la mesa de cristal cuelga una lámpara negra moderna. El baño tiene una bañera enorme y la loza es color terracota sutil. Tiene dos cuartos y son enormes. El balcón es lo más que me gusta, da a la avenida principal y es muy acogedora. Nos encontrábamos todos en la sala, estábamos esparcidos. Algunos estaban en el sofá o en sillas traídas del comedor y la barra. Otros estaban recostados sobre la pared con una copa de vino y yo me encontraba en el piso, al lado de la chimenea con una copa de vino, contándole mi situación a detalle. Todos quedaron callados cuando termine.

Solamente Esteban comento. -¡Que perra es!

Seguido por Arlan que se expresó diciendo.- Luego nosotros somos los Gilipollas.-

Todos intercambiamos miradas. Mirna alzo la copa y dedicó un brindis.- Brindo porqué a Gael no le vuelva a pasar esto, porque no encuentre otra piltrafa que le haga lo mismo. ¡Salud!

Luego de reírnos un rato todos al unísono repetimos. ¡Salud!

    Elena llegó luego del Brindis, pero aun así se puso al tanto y lo lamento mucho. Ya era medianoche y teníamos los ánimos a mil. Decidimos ir a por nuestros abrigos y salir a tomar en una discoteca que quedaba a unas manzanas de distancia.

     En el local había poca iluminación y la música te cautivaba e invitaba a bailar. Yo me encontraba sentado mientras Diana hacía de las suyas en la pista, Hugo y Mirna iban por tragos, Esteban y Felipe se acariciaban y yo junto a los demás terminábamos nuestros tragos. Ya entrabamos en una zona en la cual todo era risa y diversión. Toco una canción que nos gustaba a todos y espontáneamente fuimos a bailarla en la pista. Baile con Elena muy pegado y al final de la canción no me pude contener y le di un beso. Ella me correspondió y terminamos en mi piso. No me acuerdo mucho que paso luego, pero sé que mientras escribo esto ella prepara café.

Hasta una próxima Lectores.


lunes, 17 de agosto de 2015

Diario de un chico escrito por un desconocido; Lo que faltaba.

Aún no podía creer que allí se encontrara Amalia. No cabía en mi mente pensar que Mercedes había hecho aquella jugada. <<Mercedes no es capaz>> pensé y justamente el mesero me conducía a una mesa diferente.
-Por aquí señor- me dijo Ramón, el mesero, señalando tres mesas más debajo de donde estaba Amalia.
    Me senté y rápido el mesero fue a buscar la carta. No podía creer que Amalia estuviera allí y tan linda que estaba. Un traje azul más abajo de la rodilla con un escote en la espalda, unos tacones negros que hacían juego con un bolso pequeño que se encontraba sobre la mesa, muy maquillada y con el pelo muy arreglado para ser una simple cena. Un olor a perfume frutal se apodero de mi nariz al mismo tiempo que la persona que lo traía puesto, un caballero alto y elegante pasaba por mi lado. Tenía que tener algunos treinta años, llevaba una barba bien cuidada y su pelo, corto. Aquel hombre llevaba un Rollex en su muñeca, un traje gris muy de su talla y una colonia muy cara. Fue directamente a la mesa de Amalia y esta se puso de pie. Le dio un abrazo y un beso apasionado y volvió a acomodarse. Esta vez el hombre quedaba frente a mí y podía ver su rostro perfecto, ojos canela, nariz perfilada, sonrisa muy cuidada. Se me hacía familiar, pero no concebía saber dónde lo había visto antes.
-Vaya premio se buscó Amalia.-tome una copa de vino, cortesía de Mercedes y la vacié al instante. Ya en mi interior se cuajaban los sentimientos e iba captando lo que de verdad sentía por ella.
-¿Desea un aperitivo o sopa? – Ramón era muy simpático (Era su trabajo) un bigote espeso lo hacía lucir mucho más mayor de lo que era.
-No, gracias. Tráigame lo que me dejo Mercedes. Por favor.
-En breve.
     Mis sentimientos de verdad excedían mis expectativas, no sabía que le tenía tanto cariño. Pensaba que sus sentimientos hacia mi eran semejantes. Aquella vez en el bosque me transmitió todo lo contrario, su cuerpo fue mío y el mío de ella. No había transmitido sentimientos así en largo tiempo y ahora que lo hacía me volvían a fallar. Solo quería ir donde se encontraban ellos dos, pero no tenía la fuerza de hacerlo y además ¿Qué sacaría con eso? No soy de esas personas que van por la vida obligando que las personas sientan cosas por ellos. No, yo soy del tipo de persona que si no sientes nada por mí, te puedes retirar y aunque me haga daño se sobrellevarlo. Pero detesto que me hagan creer ilusiones, que me hagan perder el tiempo que tan valioso es para mí.
     Al llegar a este punto no sé por cuantas copas voy y la botella ya casi se vacía, me sirvo otra copa y pido a Ramón una nueva, esta va por mi cuenta. Que Mercedes se vaya al carajo. Por culpa de ella es que me siento así, si ella no me hubiera reservado esta cena seguiría bien. Ahora me siento una basura, pensando que Amalia solo me utilizo y la odio más y más. Quiero ir allí y que vea mi rostro, vea mis ojos y se sienta peor por hacerme creer algo.
     Ya la segunda botella iba por la mitad y el regalo de Mercedes, una caja de líneas negras y roja estaba frente  a mí. Al abrir el regalo me lleve la sorpresa de que era una cámara nueva, inclusive había salido al mercado hace unas semanas. Fue un gran detalle. La volví a guardar en la caja y vacié otra copa y decidí ir a tomar aire fresco. Deje el regalo sobre la mesa y le indique a Ramón que lo dejara en la recepción, que pasaría mañana por el mismo.  Al ponerme de pie el mundo daba giros y me llevo algunos segundo adaptarme al entorno. Tome la botella de vino y al pasar por la mesa de Amalia me deje sentir. Ella se reía a carcajadas y aguantaba la mano del abogado. Al verme, su rostro palideció, se ahogó con la risa y rápido soltó el brazo del susodicho. Era como si hubiera visto un fantasma, en mi cara se dibujó una cara de satisfacción y luego de desearle bonita noche. Escuche a mis espaldas como Amalia me decía.
-Lo siento mucho Gael, no fue mi intención. Eres un gran amigo.
<<Un gran puto amigo. >> La mire, alce mi mano  y solo le sonreí diciéndole.- no te preocupes, entiendo.- Salí del restaurante dando tumbos y los deje atrás. Amalia hizo el intento de seguirme, pero la detuve diciéndole que todo estaba bien, que subiría a mi habitación.
    Ella se lo creyó, salí del hotel a tomar aire y divague por las calles tomando lo que quedaba del vino. La termine y entre a una licorería, compre un Gin Tonic y llegue a un parque. Un árbol recibió mi vómito, me limpie con la manga del gabán y seguí tomando. Fui a parar a otro árbol, en el piso sentado reflexione todo lo que había sucedido. Desde mi ex, mis aventuras y Amalia. Pensé que era hora de volver a casa, de dejar de mentir ir con mi familia, ser aquel Gael que todos querían. Dejarme llevar por toda la sociedad y dejar a tras mi sueño. Pensé en que ya era hora de hacer eso o escapar de este mundo. Tampoco sería la primera vez que lo haría, cuando adolescente estuve recluido en una clínica por algunos meses y antes de venir al extranjero paso lo mismo. Estando acá también lo intente, pero nadie se percató. Veo que mi mundo se apaga y al abrir los ojos una luz me ciega por completo, me siento devastado.

     El día me sorprendió en el parque, tal si fuera un vagabundo, con la ropa de la noche anterior y los recuerdos amargos de Amalia. Chequeo el móvil y veo algunos mensajes de Amalia, los cuales ignoro por ahora. Me pongo de pies y sigo caminando, al cruzar la calle no me percato y un carro toca su claxon, el mundo se apaga mientras un colmenar de imágenes pasa por mi mente...