lunes, 2 de noviembre de 2015

¿Qué Color Llevas?

   Los algodones grises se abarrotaban en un campo superficial y no dejaban ver la bola amarilla que salía todos los días. Yo me preparaba a salir de casa y enfrentar las miradas que me daban las personas por el simple hecho de que mi cabello cambiaba de color espontáneamente y reflejaba mis estados de ánimos o inclusive lo que comía. Esta enfermedad me atacó de pequeña cuando 
sufrí una fractura en el cráneo por caer de un árbol de bellotas, luego de eso todo se convirtió en una pesadilla. Pase días en el hospital y mi pelo se transformó en un tono totalmente blanco, y así paso varios meses. Mi familia se preocupó bastante y los doctores no encontraron explicación alguna, haciéndome exámenes semanales descubrieron que la causa del cambio de pigmentación eran las toxinas cerebrales que mi cerebro expulsaba y que el mayor reflejo de la fractura era la cabeza, los doctores le advirtieron a mis padres que esto podía ser hereditario y que podía conllevar a más problemas con el transcurso del tiempo. Yo era una niña de 7 años y no entendía que le sucedía a mi cabello y por más que me explicaran no podía entenderlo. Le preguntaba diariamente a mi madre por qué en la escuela me llamaban “Fenómeno” o “Niña de Colores” y ella me explicaba que no le hiciera caso que lo que me sucedía me convertía en una niña especial y ellos no lo aceptaban. Muchas veces fui objeto de burla hasta que un día a la hora del receso una niña de pelo rubio se burló de mí y sin saber cómo pude ejecutar mi pensamiento, esa niña de lindos cabellos quedo con un recorte totalmente desfigurado y feo. Todos los niños rieron por unos segundos, luego vino un silencio sepulcral cuando uno de los niños me acuso de brujería y me ataron a un árbol hasta que llegaran mis padres. Después de ese suceso me impartieron clases en mi casa por el daño que podía causarle a otros niños. Así pasaron mis años, ocultándome como si fuera lo que me decían que no era; un fenómeno.
    Ya entrada mi adolescencia me volví más rebelde y mi cabello sufría variaciones de color más constante y menos consistentes. Mis poderes aumentaron y llegue a tal extremo de poder controlar a los animales, con las personas fue distinto no podía controlarlas porque necesitaba de todas mis energías para que solo me pudieran mirar, así que eso no volví a intentarlo. Ya luego de los veinte años todo volvió a ser lo más normal que podía ser. Fui a la universidad y allí me envolví en grupos de personas que le daba lo mismo de como yo era. Allí aprendí a ser yo y a gastar bromas con mis poderes, casi siempre que me reunía con ellos mi cabellos adquirían un tono azul tierno que reflejaba tranquilidad y paz interna. Cuando gastaba una broma mi cabello se tornaba naranja chistoso y tenía que ocultarlo para que nadie se percataba, solo los que sabían cómo era entendían aquel código. Cuando llevaba el cabello amarillo pollito era mejor que ni te me acercaras, porque en ese momento estaba enojada al cien por ciento.
    Ya había salido de casa hacia la universidad, pero el cielo no mejoraba y mi cabello se tornó un violeta opaco lleno de pesadez, iba con la vista en el suelo y no levantaba la mirada, solo observaba mis zapatos blancos y mis mahonés rotos, el abrigo color china por el cual había optado ese día era un poco fuera de contraste, pero aún así era lo más cálido que tenía y mis manos eran témpanos de hielo. Con las manos en los bolsillos caminaba por la calle y mi mochila de lado guardaba mis libros, mi reproductor de música, mi libreta personal donde me gustaban escribir algunos pasajes y adicional en la mochila llevaba algunos frascos de cristales donde me gustaba guardar flores o ramitas que yo misma congelaba con mis manos, a veces le daba un poquito de energía llevándolas a irradiar luz. En las noches todas se encendían y mi cuarto adquiría la apariencia de un bosque iluminado. Absorta en mis pensamientos llegue a la estación del tren y justo cuando me montaba en él, una tormenta se desato y el cielo se vacío a cantaros. Ya protegida en el compartimiento y el mundo puesto en marcha, yo observaba el paisaje cambiante y las gotas escurridizas jugando en el cristal. Mis pensamientos viajaron miles de kilómetros y se posaron en lugares esplendidos, mi cabello se tornó de un marrón con tonalidades verde y una voz retumbo dentro de mí.
-Qué color tan bello.- y una sutil risa.
Yo absorta, salí de los pensamientos y mi cabello verde intenso, ahora denotaba que estaba al tanto. La misma voz volvió a entrar.
-Sé que me escuchas.- me dijo- no te preocupes no te haré daño, estoy tras tuyo, voltea suavemente.
    Yo no sabía qué hacer, era la primera vez que me pasaba algo así y además quien demonio entra a la mente de otra persona y le habla, solo podía ser alguien igual que yo y eso me extasiaba. Deje que pasara algunos segundos, voltee la cabeza para ver quién era el susodicho y  allí estaba él. El chico más guapo que había podido ver, con una sonrisa exquisitamente apacible y ojos aceitunas, nuestras miradas se cruzaron y no pude aguantar más y mi cabello se transformó en un violeta azul. Termine por voltear mi cuerpo y quedamos uno frente a otro, solo divididos por el sillón donde me encontraba. No me salían palabras y a él tampoco; al parecer. Paso algunos segundos hasta que escuche su voz esta vez fuera de mi cabeza.
-Francisco y ¿Tú?- me pregunto con aquella mirada que ya no era verde sino violeta igual que mi cabello y reflejaba algo coqueto.
-Miranda. ¿Tú… Tus ojos son iguales que mi cabello?- le pregunté.
-Sí, por eso te entiendo. Llevo años tratando de controlarlo y lo hago bastante bien, pero cuando hay alguien cerca que me cautiva y consume mis energías no logro controlarlo.- Al terminar de hablar su aliento expulsaba una bola de vapor y las dos ventanas que se encontraban a nuestro lado izquierdo parecían congeladas. Me miro y dijo -¿ves?

   Nos reímos un rato y yo acabe diciéndole si podía sentarme a su lado para conversar mejor y que yo no pareciera una chica loca. Acepto y así pasamos el resto del trayecto. Al llegar a la estación me sorprendí que él se bajara en la misma estación. Antes de que nos despidiéramos el me invito un café y allí fuimos a parar. Ahora está frente a mí, escribiendo en su libreta y yo le sigo los pasos con mi respectiva libreta. 

sábado, 31 de octubre de 2015

Reseña: Alsino

Hola a todos mis lectores hoy quiero presentarle una nueva estación del blog que en estos meses ha crecido; gracias a ustedes. A demás de mis escritos estaré añadiendo reseñas de los libros que lea en el transcurso. No aseguro que todas las semanas hayan reseñas nuevas, pero por lo menos una por mes debe haber. Espero que les guste y si quieren hacerme recomendaciones de libros para reseñar me lo pueden dejar saber en los comentarios.
  • Titulo de la obra: Alsino
  • Autor: Pedro Prado (Chileno) 
  • Tapa Dura 
  • Numero de Paginas: 219
  • Editorial: Teresa Martinez
  • Año de Publicación de la obra: 1920 ( Mi edición 1979)
  • Puntuación:  3/5


La reseña que hoy les presento es la de una novela chilena escrita por Pedro Prado y publicada en el 1920 la misma rompió con los esquemas de esa época, convirtiéndose así en una novela vanguardista para la época. Si observamos las novelas de los años anteriores y posteriores, observamos que son basadas en documentos específicos, sus personajes carecen de sensibilidad y el espacio donde se desarrolla la novela carece de creatividad; con Alsino pasa lo contrario.

La historia de Alsino es la siguiente: Alsino es un niño que sueña con volar, un día decide llevar acabo su sueño y trepa a un árbol junto a su hermano, Poli, estando en el árbol Alsino tropieza y logra sujetarse de una rama, luego del susto se van con su abuela. Otro día Alsino vuelve a trepar el árbol, pero esta vez no corre con la misma suerte y cae al suelo, luego de esta quedara con una joroba que con el tiempo descubrirá que son alas. Luego de eso Alsino viajara por las nubes y vera el mundo con otros ojos. Llega un día en el que al chico lo atrapan, pues vivía la vida robando. Al ponerlo prisionero le cortan las puntas de sus alas así impidiéndole escapar. Lo llevan con Don Javier, dueño de una hacienda y padre de Abigaíl. Don Javier lo tendrá prisionero con el único objetivo de exhibirlo. Alsino enfrentará  grandes cambios, luego de ser prisionero.


En lo personal la historia me cautivo y su final ciertamente pone en cierto que es una novela la cual rompe con los esquemas de la época. A pesar que carece un poco de descripciones especificas no te pierdes en la trama si estas al tanto de ella. Los personajes son ricos en descripción y el ambiente no cambia mucho. Es una obra llena de metáforas bien laboradas y de diálogos internos muy interesantes

lunes, 12 de octubre de 2015

Ella...

-¿Qué? No, no puede ser cierto oficial.- fueron las palabras de Antonio al escuchar que la búsqueda de su prometida había culminado y que ya no la encontrarían con vida.

-Lo siento mucho caballero, pero ya buscamos en todos los lugares de la ciudad y no aparece. Las cámaras de seguridad no revelan nada que nos ayude en la pesquisa y usted ha cooperado lo suficiente. Ya lleva 3 meses desaparecida lo mejor es que ya no agote fuerzas. Si está viva, le aseguro que volverá con usted.

Antonio estalló en llantos en la acera frente a su casa y el oficial al verse en aquella situación decidió marcharse ya había cumplido con su misión.- Éxito en su vida señor.-

    Lorie había desaparecido 3 meses atrás en una noche lúgubre, muy oscura para ser verano al igual que fría. Aquella mañana del 8 de julio había amanecido lloviendo y así permanecería toda la mañana y semana. La mañana transcurrió como de costumbre en la casa de estos dos, pero al llegar la tarde los ánimos se caldearon y hubo una pequeña discusión que termino con la ida de Antonio. Este se fue a un bar que se encontraba a 3 cuadras y allí paso toda la noche hasta llegar a la madrugada que decidió ir a su casa. Llego a su casa y no encontró a Lorie no había rastro alguno de su prometida. De aquella pelirroja guapa, de lentes y pecas en surtidas por sus hombros. Antonio pensó que su prometida se había ido de fiesta, pero no fue así. Ella no llego en la mañana, mucho menos en la tarde y tampoco llegaría en las semanas subsiguientes. Aquella ausencia empezaba a carcomerse la casa y el espíritu de Antonio. Las semanas pasaron y este no lograba conciliar el sueño, tomaba pastillas que le evitaban dormir y si lograba dormirse se levantaba de pesadillas en las cuales decía que Lorie lo seguía y lo acusaba. Lorie y él habían tenido una relación bastante estable y aún no se casaban porque no se sentían en la edad de hacerlo, pero si querían hacerlo en una proximidad.

   Ya había transcurrido algunos meses de la desaparición de la chica y Antonio cada vez decaía más en una depresión. Este le decía a todos que veía a Lorie y nadie le hacía caso, su psicólogo lo recomendó a un psiquiatra y este le dio medicamentos que lo anestesiaban. Bajo los efectos de las pastillas tenía sueños extraños donde Lorie le gritaba que bajara el cuchillo y que lo recapacitara. Pero este se abalanzaba y ahí un sabor a sangre le corría por su boca. Al despertarse, el sabor de la sangre continuaba y al mirarse en el espejo se percataba de que se había mordido el labio y sangraba en cantidad, esto ocurría muy a menudo. Ya Antonio había dejado de ser el hombre que fue en algún tiempo, ahora era una especie de humano maltrecho con ojos divagantes, sin uñas por comérselas de la ansiedad, unas ojeras terribles y su cabello maltrecho, ya no se bañaba y su casa olía a encierro y muerte.

   Antonio dejo de tomar las pastillas y aun así veía a su novia muerta que lo llamaba y señalaba. Él no lo entendía, pero ella seguía con la insistencia. Su hermana fue a la casa e intento ayudarlo, ya Antonio se iba recuperando de la depresión, pero el fantasma de su prometida lo asechaba. Una noche en su sueño todo se revelo.

    Aquel 8 de julio, luego de la discusión, Antonio se fue al bar donde pasaría un buen rato. Aproximadamente a la medianoche recibió una llamada de Lorie que lo llevo hasta el hogar. Esta había preparado una noche romántica, pero al ver que su prometido no llegaba decidió que llamarlo era la situación. Al llegar Antonio se sorprendió y le recrimino que aquello no era para el sino para un amante.

-Que absurdo eres. ¡Ves! Intento estar bien contigo, pero tú no te dejas. Ya esto acabo, me rindo Antonio. ¡Me voy!- Lorie subió las escaleras para buscar su ropa y marcharse, pero él le agarro el brazo y lo apretó con fuerzas.- Suéltame me haces daño idiota, como vuelvas a ponerme un dedo encima será la última vez que sepas de mí.-

-No amor, no te vayas, sabes que te amo y que eres lo único que tengo. Por favor no te marches.- Antonio le lloraba desconsoladamente, pero esta ya sabía cómo era él.

-No me marcho, pero sabes que eso es para ti.- Señalando una botella de vino que estaba en la sala junto a algunas velas encendidas.- Ponte cómodo, me arreglare el maquillaje y bajare enseguida.- le dio un beso en la mejilla a Antonio y este la soltó.

Sonriéndole le dijo.- Amor te espero aquí. Se secó las lágrimas y la dejo ir.

    Lorie subió e inmediatamente al llegar al cuarto le puso el cerrojo e hizo la maleta, esa misma noche se marchaba. Ya no aguantaba más, Antonio siempre la hacía sentir culpable de todo y le recriminaba la depresión que llevaba. Hizo la maleta lo más rápido que pudo, solo llevaba lo indispensable. Se quedaría algunos días con su mejor amiga, luego iría a la policía y pondría una orden de restricción y buscaría lo que le quedaba. Así salió del cuarto y se llevó la gran sorpresa de que Antonio la esperaba frente a la puerta del dormitorio. A esta no le dio mucho tiempo de razonar lo que pasaba y al abrir la boca instantáneamente sintió que un pañuelo le cubría la boca, sintió un fuerte dolor de cabeza y no recordó más. Antonio la había amarrado y la llevo al sótano, allí la desato y volvió a atarla, pero esta vez las manos y pies por separado, luego pasó una soga por una columna y la elevo. Lorie se despertó por un dolor intenso y desgarrador que provenía de los dedos de los pies. Al despertar sintió que su cuerpo estaba inmóvil y que levitaba. De un momento a otro ya no sintió dolor, aun levitaba se sentía en el aire pero nada le causaba dolor.

    Ahora se encontraba en un extremo de la habitación, algo confusa, al despejar la mente pudo verse. Allí yacía su cuerpo amarrado y elevado en una columna. Se llevó las manos a la boca, pero no podía hacer nada, miro alrededor del sótano y sobre una mesa de herramientas vio el cuchillo ensangrentado que le quito la vida. Unas arcadas se asomaron, pero fue solo un pensamiento, ya estaba muerta y levitaba en el aire. Sintió los pasos de Antonio, que bajaban por las escaleras del sótano. Ahora iba vestido con unas bolsas plásticas y traía una serie de herramientas que usualmente usaba. Se acercó al cuerpo sin vida de Lorie, mientras el alma de esta lo observaba con odio. Le acaricio el cabello y le susurró al oído

-Ya todo está bien, cariño. Ahora no te iras de mí, pero tengo un tantísimo problema. ¿Sabes cuál es?- le pregunto al cadáver.- Ja como vas a saber, si estas muerta.- En ese instante se entristeció y lloro, pero al instante se recuperó.- Nadie puede verte, tendré que ocultarte muy bien.- y así comenzó todo.

    Para que nadie sospechara y para asegurarse de que ella estuviera muerta, le dio algunas puñaladas más. Se quitó las bolsas que cubrían su cuerpo y se marchó al bar, donde estaría hasta tarde. Quiso empaparse de alcohol para que el crimen le fuera mas leve. Aproximadamente a las 3 de la mañana llego a su casa y bajo al sótano. Allí el cuerpo de Lorie yacía de un color azul, ya su cuerpo había perdido toda la sangre y el oxígeno. Ahora procedía desmembrar el cuerpo, Antonio se colocó las bolsas nuevamente y procedió con el trabajo. Busco una sierra y le corto los miembros, luego la cabeza y por último el torso, mientras iba cortando los iban echando en un bote lleno de hormigas, para que se comieran la carne y luego de eso pasaba los huesos por una ponchera de ácido para que al final de todo quedaran blancos. Ya cuando los huesos no tenían nada de carne, los echo en una trituradora que tenía y estos quedaron pulverizados. Lorie veía como mutilaban su cuerpo y juro venganza.

    Antonio se despertó empapado en sangre y el espectro frente a él. Un dolor terrible lo azoto y desde la puerta vio como Lorie lo llamaba. Antonio no aguanto más y escribió una carta donde confesaba el crimen. Bajo a su oficina y allí encontró su pistola, la cual al instante saboreo el sabor a sangre.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Sofía La De Las Botas Azules

    Sofía sabía quién era aquel niño de tez verde y ojos violetas, era su sobrino el que yacía en aquella cuna de hojas fluorescentes. El niño se entretenía con un juguete algo extraño era un tiovivo flotante, lleno de animalillos y de colores vivos. Los ojos de Sofía no creían lo que veían, se supone que su sobrino no se encontrara allí, sino en Inglaterra donde se encontraba la hermana de esta. El tiovivo desapareció y aquellos ojos violetas se fijaron en los de Sofía; el niño la reconoció y balbuceo. Alzo los bracitos para que su tía lo cargara y así lo hizo esta. Cuando tuvo al niño en sus brazos, las hojas que salían del niño se extinguieron y tomo la forma de un bebe humano.
-Tenemos que buscarte un camuflajeador.- Mirando sus botas y volviendo la vista hacia su sobrino.
    Ya la luz del sol se comenzaba a colar por el callejón, los primeros automóviles comenzaban a circundar las calles y las personas comenzaban a desperezarse de sus sueños profundos. Sofía no podía salir con el niño por la calle, pues los Zhuzh andaban siempre pendiente de los pasos de la especie de Sofía. Los Zhuzh trabajaban para el gobierno y también usaban camuflajeador, para asemejarse a la especie humana, algunos tenían cargos importantes en la ciudad. Sin camuflajeador eran una especie de humano baboso, con cuatro piernas, tres brazos, con ojos de moscas y una nariz diminuta. No tenían orejas, sino dos orificios que hacían de estas y respiraban por sus costillas. No eran nada de atractivos, tampoco muy inteligente, pero el gobierno los usaba para que desaparecieran a la especie de Sofía. De la nada todo se alumbro a las espaldas de ella, en la entrada del callejón, los Zhuzh la habían encontrado y si no se libraba de ellos, podría poner en riesgo la vida de su sobrino. A ella lo más probable la matarían y a su sobrino lo usarían como conejillo de indias. El niño comenzó a llorar fuertemente y  Sofía lo apretó en su pecho, no tenía escapatoria, tenía que pensar en un plan antes que los atraparan. Fue dando pasos hacia atrás hasta que choco con una pared; el callejón no tenía salida e iban por ella. De un momento a otro los policías, se abalanzaron sobre ella. Una puerta se abrió de la nada y un chico la llamo desde allí, Sofía espero el tiempo indicado para abalanzarse hacia la puerta; lo hizo. La puerta se cerró tras ella y escucho los golpes de las criaturas.
    Todo estaba bien, o eso era lo que se pensaba. Dentro del alojamiento un portar se abrió y los tres, el niño, Sofía y el chico que los ayudo se lanzaron por él. Sofía confiaba en el chico, pues ya lo conocía de antes, pero lo que no sabía era que su hermana había fallecido y por eso el niño había llegado a aquel callejón, su tía era la única salvación y más ahora que ellos abandonaban este mundo, porque pronto llegaba a su fin.
    Llegaron a un bosque y el portal se cerró tras ellos. Ya Sofía no necesitaba sus botas; se las quito. Poco a poco sufrió la transformación, su cuerpo era verde y sus ojos violetas; iguales a los de su sobrino. Su cabello era marrón y de sus talones salía una espuela, unas pequeñas alas afloraban de sus costillas y una especie de lunares marones afloraban sus pómulos; era hermosa. En aquella región del bosque todas aquellas criaturas escapaban en capsulas. Ellos llegaron con la misión de salvar al mundo, pero fracasaron, ahora escapaban con algunos humanos que si estaban dispuestos a recibir ayuda y a poblar un planeta igual que el nuestro. Yo era uno de esos humanos que me encaminaba a una nueva vida

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Sofía La De Las Botas Azules

     La ciudad se empapaba con el roció de la mañana, los semáforos danzaban al son de la brisa que brotaba de las calles aledañas e iban acrecentándose aquella fría mañana de diciembre. En alguna acera de aquella ciudad Sofía andaba a saltitos y sostenía, en su mano izquierda, un paraguas azul. Aquella niña aparentaba una inocencia juvenil y fresca, pero nadie sospechaba que tenía 33 años, solo quien la conocía sabía ese dato. Siempre llevaba puestas unas botas azules, paseaba por la ciudad buscando objetos extraños. Quien la observaba no sospechaba que Sofía era de esas personas que buscaban en los escombros, los que se hacían llamar “Busca Tesoros”. Aquella mañana no había ningún turista por la acera que desease tirarse una foto u observarla extrañado, como solían hacer. Los gatos callejeros indagaban en la basura, en búsqueda de su último bocado de comida y los cachorros  entonaban una cacofonía anunciando la mañana y jugando a ser gallos mañaneros.

    Emprendió el paso a un callejón cercano y allí hurgando entre la vida de las personas encontró un paño ensangrentado envolviendo una carta y una llave, la nota tenia inscrito algunos garabatos que alcanzaban puramente a ser letras, pero la luz del callejón no ayudaba mucho. Ella enrollo el paño y lo introdujo en su chaqueta. Buscó un rato entre la basura y no pudo más que hallar algunas cosas de costumbre, batidoras dañadas, relojes en desuso, papeles de cuentas vencidas, cubiertos mohosos y cosas de costumbre. Se dispuso a salir del estrecho, cuando un sonido le llego a sus espaldas. Se volteo y aguzo la audición, para descubrir que el sonido era causado por algo detrás de un zafacón; lo que llamo su atención fue el llanto de un bebe...


domingo, 13 de septiembre de 2015

Nominación a los Best Blogs

 Hola a todos mis lectores mi gran amiga Su del blog Beatlezubooks.blogspot.com me nomino asi que aquí está la entrada.

Las reglas son:

1. Nombrar y agradecer al blog que te nominó.
2. Contar 11 cosas sobre ti.
3. Responder a las preguntas y formular unas nuevas.
4. Nominar blogs.


  • 11 Cosas sobre mi, dos son  mentira, adivinan? :
  1. Desde pequeño tengo un gusto por la lectura.
  2. Cuando niño soñaba con ser arqueólogo y descubrir un dinosaurio que se llamara Gaboverosiptor
  3. Tengo una cicatriz en la rodilla. 
  4. Intente aprender a tocar la guitarra pero fue un intento fallido. 
  5. Me gustaría aprender varios idiomas, excepto Ingles y Mandarín.
  6. Me gusta la fotografía, el cine, la naturaleza. 
  7. Mi día perfecto es estar en mi cuarto un día lluviosos en pijama, tomando café y con un buen libro. 
  8. Quiero ser escritor.
  9. Soy Tourguide
  10. Tengo un tatuaje.
  11. La ultima y no menos importante es: Siento un deseo inmenso por leer, tener libros, tomar café y estar rodeado de la naturaleza. 
  • Preguntas por contestar:

   1- Te avergüenzas de lo que lees?

      - Para nada, inclusive me siento orgulloso de lo que leo.

 2-Fantasía o contemporáneo? Porque?
    
      -No tengo clasificación especifica, los dos tienen sus pros y contras. y porque no puede v                                                 ser un contemporáneo de fantasía. :D

 3-Descubriste alguna canción que la relaciones con un libro que ya leíste.

     - No, aun no descubro alguna canción.

 4-¿Que libro te introdujo en la lectura?
     
    -"Harry Potter: Las Reliquias De La Muerte" todo fue por una feria del libro que estuvo en mi escuela en el          2008 y lo compre a escondidas de mi madre con unos ahorros que tenía. 

 5- ¿Cual es tu genero favorito?

  - TODOS. Desde teatro, Novelas Negras, Ficción, Contemporáneo, Clásicos, QUEER...

 6- ¿Que tipo de características te gustan en un personaje femenino y   masculino?
      
    - Hablaré de los dos como una persona. Me gusta que tenga un perfil psicológico medio perturbado, que                 tenga sus demonios y sepa luchar contra ellos. Poder observarlo lo mas natural posible, que no este "puja'o".         Sea Inteligente, contradictorio... Que lo pueda imaginar como parte de la sociedad. 

7-Nombre del libro que amas como un tesoro invaluable.
  - Ninguno de mis libros es más sobrevalorado que el otro y si algún día llegara uno, seria uno propio.

8-Un libro que jamas leerías.¿Porque?

  - Aún no llega ese libro.

9-¿Tienes algún libro firmado? 
    
  - Tengo dos libros firmados. Uno es de ensayos y otro es una novela de  un profesor que tenía. 

1o- ¿Algún libro que te haya dado miedo?
   
- Todos me dan ese sentimiento, porque me introduzco en su mundo.  

11- Unas característica que te diferencia de los demás lectores.
   
- Ninguna. A mi pensar todos los lectores son únicos, la imaginación no tiene limite y cada cual interpreta la literatura a su manera.

     Mis Amigos blogueros nominados son:
  • Mariana cafeyliteraturasiempre.blogspot.com
  • Soff Liofmydr.blogspot.com
  • Mamen cazadoresdelibros-libros.blogspot.com

   Las preguntas y las reglas son las mismas ...

lunes, 7 de septiembre de 2015

Ducha Fría

    Todo carecía de sentido aquella mañana que abrió la puerta del apartamento. Un olor intenso a humedad le abofeteo y se le introdujo en los poros, aquellas paredes azules carecían del brillo que años atrás las adornaba, las paredes blancas de la cocina tenían un color naranja podrido y los enseres eléctricos carecían de toda electricidad y era un ecosistema lleno de cucarachas. La radio soltaba bocanadas de melodías poco escuchadas y entrecortadas por la interferencia del tren que comenzaba su paso por las vías. Todo el edificio se hamaqueaba estrepitosamente y se acumulaban los chirridos, del tren, en la piel haciendo suyas tus células. Las influencias del transporte duraban algunos 5 minutos lo cual era suficiente para perturbar la masa muscular. Unas fotografías colocadas en la repisa daban indicios de un tiempo feliz. La mesa de la entrada era decorada por una instantánea de una pareja feliz. No podía percibir muy bien la fotografía e hizo un intento fallido por tomarla. Se agacho a la altura de la mesa y haciendo un esfuerzo escudriño la mirada para ver a través de la telaraña que adornaba el marco. La imagen reflejaba a una pareja. El de cabellos rubios, labios finos, ojos negros, cejas marcadas, nariz perfilada, hombros anchos, un brazo sujetaba la cámara y otro lo tenía tras el hombro de la chica. Ella, de pelo negro, ojos verdes y mirada penetrante, delicada de facciones, tenía los labios rojos en un gesto como si estuviera tirando un beso y a la misma vez guiñaba un ojo. El por su parte tenía la lengua fuera de los labios en forma de burla; parecían ser felices. Al pasar por el frente de un espejo su reflejo era algo perturbador, aún tenía los ojos verdes penetrantes, pero su cabello carecía de color y sobre su mejilla un hueco lleno de gusanos salían a relucir, el miedo se apodero de ella y un instinto de protección la acogió, corrió hacia el baño para ocultarse sin saber de qué o quién. La puerta del baño en la cual un tiempo fuera blanca estaba astillada y justo al lado un yacía un hacha. El miedo le corrió por las rígidas venas y se le dilataron las pupilas. Un recuerdo le salto frente a la vista y el apartamento volvió a estar como estuvo hace tres meses; cuando era feliz junto a su novio. El hacha había sido usada para destruir la puerta del baño donde ella se ocultase aquella fría noche de noviembre, cuando su novio la quería, por alguna extraña razón, asesinar. Se disipó el recuerdo y ella, ya en el baño, fue hasta el lavabo y lo abrió. El agua que corría a través de la cañería tenía un color verde y volvió a cerrarlo, instantáneamente. Miro al espejo y se tocó la mejilla donde se reflejaba el agujero, pero allí no había nada, solo lo veía. Los sonidos en la puerta no se hicieron esperar; era él que venía a por ella. Un arma de fuego reposaba sobre el tanque del inodoro, pero ella no se percató que esa había sido el arma que le había quitado la vida. Dio algunos pasos hacia atrás tropezando así con la bañera, despejo la cortina de baño y al instante él abría la puerta. Era un espectro harapiento, blancuzco y al cual le faltaba un ojo. Ella no sospechaba que luego que cometiera el acto de asesinarla, él se había suicidado. Se percató que su cuerpo aún se hallaba en la ducha en un estado de descomposición muy avanzada, tenía el agujero de la mejilla y sus ojos, abiertos, reflejaban temor. No pudo más que pensar que todo había sido un sueño. Le dirigió la mirada al espectro que desde la puerta le hacía señas para que lo siguiera, ella lo hizo. Este la llevo hasta el armario donde el cuerpo se encontraba en igual estado de descomposición que el de ella. El espectro agacho la mirada haciendo un gesto de arrepentimiento, ella le beso la mejilla y le sostuvo su mano. No quedaba más que estar juntos en el otro plano y aventurarse en el mundo de los inmortales.